La Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos Túpac Katari, conocida como los Ponchos Rojos, ha entregado un pliego petitorio al Gobierno, exigiendo soluciones inmediatas a una serie de problemas críticos. Los dirigentes han dado un plazo de 72 horas para que el Gobierno responda a sus demandas, advirtiendo con medidas más radicales si no se obtienen respuestas satisfactorias.

Durante una masiva movilización que culminó en la plaza Murillo, los Ponchos Rojos presentaron sus demandas, que incluyen el abastecimiento de combustibles, la reducción del precio de los alimentos y la estabilidad económica del país.
El dirigente David Mamani, destacó la urgencia de estas demandas, señalando que la crisis económica y la falta de combustible están afectando gravemente a la población boliviana.
«El país se está hundiendo por la incapacidad del Gobierno. Necesitamos soluciones inmediatas para evitar un colapso mayor», señaló Mamani.
Además, los Ponchos Rojos han solicitado medidas de austeridad en el Gobierno y la destitución de ciertos ministros, aunque no se especificaron los nombres de las autoridades cuestionadas.
Los Ponchos Rojos han dejado claro que, si el Gobierno no atiende sus demandas en el plazo establecido, las movilizaciones continuarán y se intensificarán. La situación sigue siendo tensa, y la respuesta del Gobierno en las próximas 72 horas será crucial para determinar el curso de las acciones futuras.