En medio de la crisis económica que afecta a Bolivia, el exvicepresidente Álvaro García Linera ha generado polémica con sus recientes declaraciones sobre los exportadores y la retención de dólares.

Durante una conferencia en Argentina, el exvicepresidente Álvaro García Linera sugirió que el gobierno debería tomar medidas drásticas contra los exportadores que no entreguen sus dólares al Estado, afirmando que las empresas privadas que exportan el 70% de los volúmenes nacionales retienen el 90% de sus ganancias en paraísos fiscales, lo que contribuye a la escasez de dólares en el país.
Propuso que el gobierno «agarre del cuello» a estos exportadores y amenazó con expropiar sus empresas si no cumplen con la entrega de divisas.
La polémica generada por las declaraciones de García Linera ha reavivado el debate sobre el rol del Estado en la regulación de la economía y la relación con el sector privado. En un momento en que Bolivia enfrenta desafíos significativos para estabilizar su economía, estas declaraciones han puesto en el centro de la discusión la necesidad de encontrar un equilibrio entre la intervención estatal y la libertad empresarial.