El presidente Luis Arce ha declarado emergencia nacional debido a los devastadores desastres naturales causados por las intensas lluvias que han azotado Bolivia desde noviembre de 2024.

En una conferencia de prensa realizada este miércoles, el presidente Luis Arce anunció la declaración de emergencia nacional para agilizar la respuesta a los daños causados por las lluvias torrenciales. Estas precipitaciones, las más intensas en 40 años, han dejado un saldo de al menos 51 muertos y más de 378,000 familias damnificadas.
Arce explicó que esta medida permitirá realizar compras por excepción, gestionar recursos de financiamiento externo y movilizar mayores recursos técnico-logísticos y económicos para las zonas afectadas.
«Estamos atravesando una situación complicada», reconoció el mandatario, destacando la magnitud de la crisis climática que agrava aún más el difícil panorama del país.

La afectación general se extiende a los nueve departamentos del país, siendo Beni, Chuquisaca, La Paz y Santa Cruz los más golpeados. En Beni, se ha declarado estado de desastre, mientras que los otros tres departamentos están en emergencia.
Más de 200 municipios han sufrido inundaciones, con cerca de 2,600 viviendas afectadas y unas 820 completamente destruidas.
El presidente Arce convocó a los nueve gobernadores a una reunión extraordinaria del Consejo Nacional de Autonomías el próximo lunes para coordinar la respuesta y elaborar un plan postinundaciones