En uno de los lugares más desérticos del mundo, cientos de personas fueron bautizados a pesar de la escasez de agua.

Los residentes del lugar caminaron varios kilómetros bajo el sol, hasta que encontraron el lugar correcto y tuvieron que cavar para luego traer agua.
A pesar de las condiciones extremas, sus rostros reflejaron felicidad y gozo.
Este es un ejemplo que subraya la importancia de la evangelización y el compromiso con la fe.