Para nadie es un secreto que en repetidas oportunidades Nicolás Maduro ha usado la Biblia, la palabra de Dios y ha mencionado al Espíritu Santo a favor de su administración presidencial. Todas estas veces de manera errónea y equivocada, cita textos y coloca frases o palabras que realmente que salen del contexto bíblico, espiritual y sagrado de Dios. Entre las últimas afirmaciones ante las cámaras lee el pasaje de la tentación de Jesús en Mateo 4, afirmando que fue el Espíritu del Diablo que llevo a Jesús al desierto para tentarlo.