Ante las medidas del Gobierno de Luis Arce sobre el desabastecimiento de combustible en el país, la población se provee de la canasta familiar, generando grandes filas para adquirir alimentos básicos del hogar.

La situación se ha agravado debido a la escasez de combustible, lo que ha provocado un aumento en los precios de los alimentos y una reducción en el transporte público. Los ciudadanos temen que los precios sigan subiendo en los próximos días, lo que ha generado un clima de incertidumbre y preocupación.
Los compradores han denunciado incrementos de hasta Bs 20 en algunos productos, y muchos regresan a casa con las manos vacías debido a la rápida desaparición de los suministros.
«Estamos esperando en esta tienda desde las 10, porque está más barato, en otras tiendas están vendiendo por Bs. 20 más, dicen que puede subir más porque no hay combustible», señaló una compradora en la calle Gallardo.
Mientras el gobierno busca soluciones a corto plazo, la población sigue enfrentando largas filas y precios elevados, lo que subraya la necesidad de medidas más efectivas y sostenibles para garantizar el acceso a alimentos esenciales.